La bipolaridad como un don

La oportunidad de platicar con Eduardo Grecco, e un privilegiopara Faceta Humana. Y es por eso que esta entrevista está dirigida a conocer al ser humano y conocer aquellas facetas que lo han llevado a ser quien es.
Eduardo Grecco, psicólogo transpersonal argentino. Su trabajo se orienta hacia la compresión del sufrimiento del hombre y el sentido de su presencia en la vida.
FH: Eduardo, he leído la mayoría de tus libros con relación a la bipolaridad. Es un tema que genera mucha angustia y hay un enorme desconocimiento del tema. ¿Cuál es la razón por la que se destaca este tema en la mayoría de tus libros?
EG: Por una parte por mi propia experiencia de haber transitado por la bipolaridad desdichada y por el desafío que significa este territorio clínico extenso, no muy bien comprendido y hasta en cierto modo, maltratado. Además como ninguna otra manifestación humana, la bipolaridad te hace estremecer al compás del vibrar de las emociones.
FH: ¿Cuál es la definición médica psiquiátrica de bipolaridad?
EG: En general se caracteriza por estados de ánimos cambiantes entre dos polos opuestos, alternándose, períodos maníacos (excesiva euforia) y depresivos. Esto deja fuera la interioridad de la bipolaridad que es donde en realidad hay que buscar su esencia.
Por mi parte prefiero situar el problema en otro lugar.
Primero no acentuar la alternancia de polos sino la incapacidad para integrar polaridades, la dificultad en aceptar pérdidas, las conductas autodestructivas, las relaciones tormentosas, pero sobre todo, entender este tipo de funcionamiento de la persona, que está reprimido y a consecuencia de este bloqueo, es que surge una respuesta de este tipo. Es por eso que hablo de que la bipolaridad es fruto de un talento que no desarrollamos.
FH: ¿Nos puedes hablar algo en cuanto a los índices de suicidio con respecto a la bipolaridad?
EG: Es uno de los más altos comparativamente hablando. Y sobre todo es alto en cuanto al éxito del intento.
FH: ¿Cómo enfrentaste la bipolaridad en tu propia vida?
EG: La bipolaridad, como tal, es un rasgo inherente a la naturaleza humana. El problema no es la bipolaridad sino el quedar atrapado entre las aspas de sus antagonismos excluyentes. Hubo un tiempo de mi vida que el timón de mi existencia estaba en las manos del oscilar extremo. Esto me da un importante recurso en el trabajo con personas que sufren la bipolaridad y es el hecho de poder comprender claramente de que se trata desde su intimidad.
Mi enredo bipolar me llevó a perder todo, pero lo pude transformar en una oportunidad. Aprendí que cuando todo se derrumba es el momento de descubrir el verdadero ser. En ese tiempo escribí: "Cuando el terapeuta mira la enfermedad como síntoma y lo que pretende es erradicar el dolor y resolver el conflicto, no vislumbra que su misión es ayudar al paciente para que su alma realice su destino y su conciencia comprenda el significado de su vida. Aunque parezca paradójico, bendigo haberla vivido porque me hizo reencontrarme y descubrir mi vocación."
FH: ¿Das algún tipo de curso o taller para pacientes y familiares de este acontecer?
EG: Imparto conferencias, talleres, seminarios tanto para profesionales como para familiares y pacientes. A cabo de terminar uno para pacientes que se lama “Como descubrir el alma y el sentido de la vida a través de la bipolaridad.” Más de 100 personas asumidas en su bipolaridad desdichada trabajando por este sendero.
FH: Gracias por tu tiempo y tu extraordinario compartir.
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Síntomas en el polo de la depresión:
- Pérdida de interés o placer en las actividades habituales.
- Carencia de energía y actividad, que puede llegar a la apatía.
- Variaciones en el apetito o de peso (Pérdida o aumento)
- Trastornos del sueño, insomnio o a veces dormir mucho pero de manera irregular.
- Disminución del deseo sexual.
- Dificultad en concentrarse y razonar.
- Sentimiento de culpa, incapacidad y ruina.
- Pensamientos o deseos de morirse; ideas de suicidio.
- En casos severos pueden existir cuadros delirantes de con tenido culposo y catastrófico.
Quien sufre de los síntomas depresivos siente que ha descendido y habita en el infierno. Generalmente su padecer no es comprendido o percibido por la familia y el entorno. Este polo llena de tal desesperanza a la persona que muchas veces la idea de la muerte o el suicidio aparece como el único camino para terminar con el sufrimiento.
Síntoma en el polo de la manía:
- Estado de ánimo eufórico y/o irritable.
- Disminución de la necesidad de dormir pero no repercute en sus niveles de energía.
- Aumento de la actividad.
- Hablar sin poder detenerse.
- Pensamientos que saltan de un tema a otro.
- Aumento de la actividad sexual con pérdida del pudor.
- Grandiosidad en las conductas que los lleva a gastos de medidos, prodigalidad.
- Pérdida del autocontrol y del juicio.
- En casos severos, fuga de ideas (incoherencia en el lenguaje) e ideas delirantes de contenido grandioso.
El individuo en estado de manía siente un excesivo bienestar y no puede entender cómo los demás no lo perciben. Eufóricos, exaltados e hiperactivos, se sienten brillantes y creativos. Suelen hacer planes irrealizables y pueden llegar a ser agresivos y violentos. La exaltación los puede llevar a perder el control de la realidad, desarrollando ideas delirantes de contenido grandioso.

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