Afirmaciones Positivas
AFIRMACIONES POSITIVAS Programación para la autorealización “Todo lo que somos es el resultado de lo que pensamos”. Buda Nuestras creencias y pensamientos son los elementos que conforman la manera en cómo experimentamos la vida, son como lentes por los cuales filtramos lo que vemos y determinan en cómo lo vivenciamos finalmente. De allí la importancia de conocernos más a fondo, de indagar y buscar cuáles son los pensamientos dominantes que sustentan el sistema de creencias con el cual interpretamos nuestra propia existencia. Cuando hacemos esto, nos damos cuenta que la gran mayoría de estas creencias no son propias, sino heredadas e influídas principalmente por nuestros padres, la familia, los amigos, la idiosincracia nacional o la religión a la que fuimos expuestos. Pero si nos seguimos preguntando, que además de no ser propias sino heredadas: ¿Cuántas de estas creencias son reales o falsas? ¿Cuántas son positivas o negativas? ¿Cuáles serán las repercusiones nocivas que estamos pagando por sus efectos? Es así, como existen tantas personas que a los ojos de la sociedad son aparentemente exitosas, pero ya a puertas cerradas, en su intimidad viven un suplicio de menosprecio, ansiedad, abandono, miedo, automartirio o incansable lucha con la vida. No importa cuanto dinero o empresas se tengan o el número de personas que nos aprecien, si nuestros pensamientos dominantes han alimentado en el fondo unos sistemas de creencias pesimistas que nos hacen ver todo de una manera gris, nada ni nadie, ni todo el éxito del mundo, podrá llenar ese vacío por nosotros. ¿Cómo se forman los estados anímicos? Un pensamiento provoca una emoción, y consecuentemente el conjunto de emociones que experimentamos derivan hacia un estado anímico, ya sea este cíclico o permanente. PENSAMIENTO >> EMOCION >> ESTADO ANIMICO Los pensamientos negativos son la causa de todos los estados emocionales pesimistas como sentirnos tristes, ansiosos, inadecuados, temerosos, solos y sin alternativas. Pero también existe una contraparte luminosa que nos puede llevar hacia estados de alegría, autoconfianza, positivismo y realización, y son precisamente los pensamientos positivos. El hecho de vivir bajo un sistema de creencias negativas como “La vida es difícil” o “No soy lo suficientemente bueno” no se puede revertir instantáneamente ya que se ha enraizado profundamente en el inconciente; nos gobierna esa manera específica de considerar la vida y a uno mismo por la sencilla razón que se ha profesado y reforzado a lo largo de la historia personal. Para contrarestar esta situación, es necesario realizar una reprogramación para instalar pensamientos opuestos a los que ya se tienen para modificar esa visión. Iniciando la reprogramación Una herramienta muy útil y eficaz para lograr la transformación de nuestras creencias y facilitar el proceso de manifestar lo que deseamos, son las afirmaciones positivas que son declaraciones y metas del pensamiento que permiten afianzar nuevos paradigmas. Afirmar significa “hacer firme” y con las afirmaciones podemos programarnos para hacer firme un nuevo sentimiento de autovalía y aceptación, de sanación de enfermedades, de confiar en alcanzar un objetivo específico, de fluir con la vida, de obtener abundancia y prosperidad, o de cualquier deseo o finalidad que se anhele. Una afirmación positiva es básicamente una frase que se elige o diseña conscientemente para introducirla dentro de la conciencia y así producir los resultados deseados y sustituir conductas y pautas mentales negativas. Lo que se hace cuando se pronuncia una afirmación es darle a la mente la idea de un propósito claramente definido, que se llega a asimilar a través de la repetición. Ejemplos Ahora me permito “Ser Feliz”.Dejo que la vida fluya a través de mi.Me doy permiso para ser próspero y feliz.Está bien expresar todas mis emociones.Ahora todo lo que necesito viene a mi. ¿Cómo diseño mi propia afirmación positiva? Antes que nada, la afirmación que utilicemos debe ser específica y centrada en un solo objetivo. No podemos pretender que con una sólo afirmación vamos a perder peso, encontrar pareja, lograr prosperidad, etcétera. Esto sólo causaría dispersión. El primer punto para que una afirmación sea eficaz es que le dé a nuestra mente un objetivo específico en que enfocarse por lo que se hace necesario poner prioridad sobre la situación que deseamos alcanzar. Así también es fundamental elegir una frase en la que declaremos nuestro propósito en PRESENTE y en POSITIVO. Por ejemplo “Ahora, me gusto y acepto tal y como soy”. Es importante mencionar la atención que debemos poner al diseñar nuestra afirmación, ya que si nos concentramos en lo negativo (el problema) y en el futuro, esta no tendrá el suficiente impacto y los resultados no serán los esperados. Esto se debe a que nuestro inconciente toma nota de todo lo que decimos sin filtrarlo, por lo que es muy importante la manera en que queremos reprogramarlo. Por ejemplo. “Ahora, ya no estoy gordo” o “Voy a adelgadazar”. Estas dos afirmaciones no serán efectivas, ya que la primera se centra en el problema que es el sobrepeso y la segunda, a pesar que se enfocó en perder el peso se ubica en el futuro y no en el ahora. Por eso una manera eficiente de aplicar las afirmaciones positivas para perder peso podrían ser: “Cada día me siento más y más delgado” o “Ahora estoy adelgazando”. La afirmación con la que decidamos trabajar debe ser repetida cuantas veces se pueda en voz alta y con convicción a lo largo del día, y cuando se esté con otras personas puede ser invocada en silencio de manera mental. Esta es la piedra angular de la eficiencia de una afirmación positiva, el poder de transformarnos en lo que nos repetimos constantemente, al punto que esto se vuelva una creencia. En la medida en que una afirmación sea fervientemente sostenida como una verdad, en esa misma medida lo que afirmamos se hará manifiesto en nuestra experiencia. Otra forma de reforzar nuestra afirmación además de invocarla y expresarla en voz alta, es escribiéndola. El hecho de escribir su afirmación le llevará a otro nivel donde usted plasma su objetivo de una manera visible, cuando usted ve su propósito escrito. Por ello es de gran ayuda tener un cuaderno o simplemente hojas de papel donde usted pueda hacer planas donde escriba sus afirmaciones positivas 30 veces en la mañana y 30 veces antes de acostarse. Así también puede escribir su afirmación personal en grande en varias tarjetas para que le sirvan tanto de recordatorio como de inspiración y pegarlas en varios lugares como en su auto, el espejo donde se peina, encima de su cabecera o a un lado del monitor de su computadora. Cuando usted tenga ya definida su afirmación positiva que va a utilizar , a la que llamaremos a Frase Raíz, empeñese en repetirla de manera sistemática a lo largo de no menos de 15 días de manera consecutiva, pero también puede apoyarla con otras frases que se le ocurran en el momento y que complementen el mensaje de su Frase Raíz para reforzarla y así obtener mejores resultados. De esa manera, por cada 3 veces que repita su Frase Raíz que por ejemplo podría ser :“Ahora, yo X soy una persona valiosa”, usted puede intercalar otras afirmaciones afines de una manera improvisada tales como “Ahora me acepto tal y como soy” “Soy una persona con muchas cualidades” “Soy digna de ser amada” y “Me siento bien conmigo misma”. Incluya nuevas frases siempre y cuando estas concuerden y apoyen el mensaje básico de su Frase Raíz. Una cualidad que tiene el uso de afirmaciones positivas, es que pueden ser practicadas en todos lados y en cualquier momento, incluso cuando esten presentes otras personas pueden ser realizadas en su mente. Así también, las afirmaciones tienen la versatilidad de combinarse con otras técnicas como la visualización. Usted puede sentarse tranquilamente y cerrar sus ojos para centrarse dos minutos unicamente en su respiración, para luego dar paso a realizar sus afirmaciones positivas en voz alta y con convicción, tanto su frase raíz como las complementarias, mientras en la pantalla de su mente observa imágenes que concuerdan con sus afirmaciones y ve su deseo ya realizado. Además de ver su afirmación ya concretizada en su visualización, agréguele los sentimientos, y enfóquese en sentir esas imágenes como si estuvieran sucediendo en la realidad. Vivalo, siéntalo y experimentelo como real, e inunde toda su experiencia de gratitud como si todo lo que afirma y visualiza ya se ha manifestado. EJEMPLOS DE AFIRMACIONES
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