Poder Sanador de la Gratitud
EL PODER SANADOR DE LA GRATITUD Y EL AMOR “Los milagros no suceden en contradicción con la naturaleza, pero sí en contradicción con lo que sabemos de la naturaleza.” San Agustín Todos tenemos el poder sanador de la gratitud dentro de nosotros. Pero a veces “por ignorancia” creemos que no podemos ser sanados. Cuando estamos enfermos, es fácil escuchar a nuestros “miedos”, y si acaso solo tenemos el valor de poner todos nuestros esfuerzos en remedios físicos tangibles, que podemos ver o tocar. Pero si queremos experimentar una sanación más completa y duradera, tenemos que dar un paso más allá de lo que meramente podemos ver o tocar, y debemos escuchar también lo que nuestra sabiduría interna trata de decirnos. Esta sabiduría interna, expresada a través de la gratitud y el amor incondicional, es la más poderosa fuerza curativa que existe. No hay enfermedades ni condiciones que no puedan ser sanadas por su pura energía. Cuando interpretamos incurable como significado, simplemente, curable está dentro de ese significado. Y cuando somos agradecidos por lo que “es” y como “es”, sin juzgarlo, nuestros corazones se abren y nos hablan con mensajes curativos. Siendo agradecidos y abriendo nuestros corazones al amor incondicional es la esencia de la curación. Esta misma esencia crea la sanación espontánea –que algunos llaman milagros- cuando estamos presentes y tenemos la total certeza que la curación puede y va a ocurrir. Los sanadores más inspirados saben que el cuerpo tiene lo que necesita para sanarse y comparten esta certeza con sus pacientes. También saben que, fuerzas internas han sanado condiciones y enfermedades que habían sido diagnosticadas como irreparables o terminales, simplemente porque no existen remedios o curas administradas tradicionalmente vía externa. Pero cuando nos limitamos exclusivamente a los tratamientos o remedios externos, no nos beneficiamos de la fuente ilimitada sanadora que existe dentro de nosotros. A veces la gente bloquea su poder sanador de amor incondicional cuando sienten que “no merecen” ser sanados. O cuando se aferran a algún rencor o cualquier otra emoción desequilibrada. Nuestras emociones están basadas en nuestras percepciones. El hecho de que podemos y cambiamos nuestros pensamientos y nuestras opiniones, indica que también podemos cambiar nuestras percepciones y la forma como sentimos las cosas. Cuando por ejemplo, alguien tiene un accidente y sufre alguna lesión, siente coraje porque le impide hacer lo que hace en la vida diaria. Ese coraje bloquea la sanación natural y a través de equilibrar la percepción a cerca del accidente, este individuo puede intercambiar el coraje por agradecimiento y obtener así, el poder del amor incondicional. Para ayudar a equilibrar las percepciones y alcanzar el amor incondicional, tenemos que descubrir que cualquier evento que nos suceda tiene un número igual de negativos y positivos asociados con todas las situaciones y personas involucradas con el mismo. De esta manera podemos ver que todo tiene una razón profunda de ser y dejamos de culpar a los demás y a nosotros mismos por lo que nos pasa y comenzamos a sanar. Es cuando todo lo que sea administrado externamente se potencializa y es de gran ayuda. TODA SANACIÓN COMPLETA SE ACTIVA A TRAVÉS DEL AMOR Y LA GRATITUD “El amor cura a la gente, el que lo recibe y el que lo da.” Karl A. Menninger
La enfermedad y el sufrimiento de hecho funcionan como bendiciones escondidas porque remueven nuestra autocomplacencia en cuanto a las ficciones que hemos desarrollado a cerca de nuestras vidas y nos obliga a estar presentes en nuestra vidas. A veces una fractura o una enfermedad, despierta nuestro amor por la vida. Algunas situaciones nos invitan a examinar nuestra vida. Mucha gente empieza a apreciar la vida el día que le diagnostican una enfermedad terminal.
LA CERTEZA Y LA PRESENCIA INTENSIFICAN LA SANACIÓN “La persona que dice que algo no puede ser hecho no debe interrumpir a la persona que lo está haciendo.” Proverbio chino
Teniendo la certeza de que vas a sanar, y siendo presente a la guía de tu corazón y tu alma, puedes incrementar tu proceso curativo. Las dudas y los miedos ocasionan que te salgas de la frecuencia de la sabiduría interna y bloquean el fluir de la energía curativa, pero siendo agradecido por lo que es, como es, acelera e intensifica tu sanación. ACCIONES A IMPLEMENTAR “Estando con Dios nada será imposible” Lucas 1:37
AFIRMACIONES
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