Carta Editorial

Detener la cadena de la autovenganza es una de las tareas más complejas de mi existencia. En esta carta quiero expresar agradecimiento por todo aquello tan peculiarmente bizarro que ocurre en mi vida por algunos momentos y también por la claridad que en otros, tengo tan presente.
En muchas ocasiones las personas tenemos la tendencia a pensar que un psicólogo, un sanador, un filósofo, un sacerdote, un guía espiritual, un psiquiatra o cualquier ser humano que se encuentre en el tratamiento de pacientes que padecen ansiedades, neurosis, insomnio, esquizofrenia, bipolaridad, diabetes o cáncer, entre otras, son personas que ya llegaron a un nivel de trascendencia donde no existe en ellos más que luz. Eso es una creencia totalmente falsa y puede llevarnos a caer en decepciones brutales y dejar de seguir intentando una práctica de la que obtendríamos resultados positivos.
En mi calidad de Directora General de esta revista, me cuestiono constantemente si mucho de lo que escribo en esta revista, al igual de lo que publica escrito por otros colaboradores y amigos, lo aplico, lo vivo, lo creo y si soy totalmente coherente con ello. La respuesta es que hay un importante porcentaje de mí que sí está sintonizado en ese canal de evolución y de armonía. Pero existe otro lado mío que todavía permanece en la sombra, el autoengaño, conductas compulsivas y falta de amor por mi persona. Y es de hecho por el sufrimiento que estos eventos sombríos han producido en mí y me han llevado a tocar fondos que me impulsan a la búsqueda de estos temas.
Aceptar que todo ser humano es luz y es sombra es algo que no debemos perder de vista, más ahora que están saliendo muchos y muy diversos sistemas terapéuticos de autoconocimiento y desarrollo de consciencia. Es importante desarrollar dentro de nosotros esa valiosa intuición para poder discernir lo que nos está sirviendo y lo que no; tratar de no idealizar nada ni a nadie, y poder ver que las dos caras de cualquier asunto, ambas son válidas y necesarias para que un todo pueda manifestarse. A su propio y único nivel, Faceta Humana ha tenido una gran aceptación del público y contamos con el apoyo de anunciantes que se encuentran contentos de tener su marca en una revista con esta calidad. Ya realizamos nuestro primer curso con un importante psicoterapeuta transpersonal sobre la bipolaridad y fue verdaderamente un gozo extraordinario la respuesta de la gente que participó.
Esfuerzo, amor, sentido de vida y por momentos incertidumbre vivo constantemente desde que se inicio este viaje. A veces esa parte oscura de mi ser sale para decirme “lo mal que salen las cosas”, y siempre a lo largo de mi vida ha estado ahí, justo en estos momentos donde pareciera ir todo bien. Lo que hace la diferencia ahora es que ya no trato de ignorarla y escapar de ella, tampoco me sumo en aquellas largas depresiones llenas de autocompasión y melancolía esperando con resignación un triste resultado. Ahora platico con ella y escucho su punto de vista. Tomo aquello que pueda servir para mejorar mi próximo acontecer y la sigo dejando que forme parte de mi vida. Ahora comprendo su parte de servicio para mi crecimiento y mi desarrollo. Integrar la otra cara de la moneda de forma asertiva se ha convertido en un nuevo reto a conquistar.
 |
| Gabriela Mondragón |
 |