Casi todos los días estamos siendo atemorizados por noticias de precios altos en la gasolina y alimentos, recesión en los países industrializados que afectan nuestra economía, el mercado bursátil inestable y no sabemos cuándo todo esto volverá a los límites “normales”. Toda clase de situaciones traumáticas nos rodean: ocurren accidentes desafortunados, muertes prematuras, enfermedades terminales, situaciones de criminalidad y abusos de todo tipo.
¿Porqué algunas personas logran seguir proyectándose en el futuro a pesar de acontecimientos desestabilizadores, condiciones de vida difíciles y traumas a veces graves? Cómo es posible que personas o grupos de individuos, que aún habiendo vivido una situación traumática, han conseguido superarla y seguir desenvolviéndose y viviendo, incluso, en un nivel superior, como si el trauma vivido y asumido hubiera desarrollado en ellos recursos latentes e insospechados.
En la corriente de Psicología Positiva y Dinámica, la resiliencia es una forma de salud mental, es una respuesta común y su aparición no indica patología, sino un ajuste saludable a la adversidad.
El autor Michel Manciaux, en su obra “La resiliencia: ¿mito o realidad?”, afirma que a pesar de traumas graves o desgracias comunes, hay muchos testimonios de niñ@s, adolescentes, familias y comunidades que sobrellevan estas crisis, pruebas o rupturas, con recursos insospechados y logran llevar una vida exitosa.
>RESILIENCIA
Podríamos resumir que la resiliencia es volver a recuperar el desarrollo que teníamos antes de la crisis. Podemos sufrir un trauma, pero lo importante es que tenemos que ser capaces de reconstruir nuestras vidas con este trauma.
Las características familiares que pueden ayudar son: temperamento y las posibilidades afectivas. Haber mantenido una relación firme y estable con al menos uno de los progenitores. Esto le dará protección en un medio adverso.
Hay personas que han tenido en su infancia adversidades como venir de una familia de alcohólicos, rechazados, con falta de amor y reconocimiento. Muchos han sufrido abusos verbales, físicos o sexuales. Estos abusos y crueldades o abandono, no siempre darán un resultado negativo. Hay individuos que a pesar de una infancia o adolescencia desgraciada, pueden sobrevivir, recuperarse y sanar.
Generalmente estas personas que sobreviven, tendrán estas características:
- Saben que cuenta con apoyo, que no están solos.
- No se sienten culpables o avergonzados por lo que ha pasado.
- Sienten autoprotección, que puede salir victorioso de una infancia afectuosa y pueden expresar sus emociones.
Se observa que la resiliencia va acompañada de mayor coeficiente intelectual, que ayuda notablemente a tener la habilidad de resolver problemas, y a tener mejores aptitudes para manejar las relaciones sociales.
>RECURSOS DE PERSONAS RESISTENTES A LA ADVERSIDAD:
Se ha observado que estos individuos, sin importar el género o edad, afrontan la realidad con varios recursos, como teniendo un amplio y positivo sentido del humor, una alta autoestima, sensación de libertad e independencia, y que les han enseñado a ser autónomos.
También existe menos tendencia a la desesperanza y tristeza que lleva a la depresión, y una gran capacidad de reflexión y análisis. Buscan tener una vida espiritual más profunda y asumen responsabilidad ante los demás.
Estas teorías han dado lugar a que nos preguntemos qué están haciendo los trabajadores de la salud, padres de familia y educadores para promoverla. ¿Qué aspectos de la personalidad debemos fomentar? ¿Cómo debemos trabajar para su desarrollo y fortalecimiento?
Actualmente existen varias páginas web con información al respecto. Por ejemplo, la Organización Panamericana de la Salud, Centro de Estudios y Atención del Niño y la Mujer (CEANIM) han publicado análisis de la resiliencia, desde el punto de vista de las ciencias sociales, haciendo hincapié en su relación con la pobreza.
>PERSONALIDAD RESISTENTE.
Kobassa y Maddi proponen el concepto de personalidad resistente, en relación a la idea de protección frente a los eventos de estrés. Fue a través del estudio de aquellas personas que ante hechos vitales negativos parecían tener características de personalidad que les protegían, que llegaron a estas conclusiones. Establecieron que las personas resistentes tienen un gran sentido del compromiso, una fuerte sensación de control sobre los acontecimientos y están más abiertos a los cambios en la vida, a la vez que tienden a interpretar las experiencias estresantes y dolorosas como una parte más de la existencia.
El concepto de personalidad resistente está íntimamente ligado al existencialismo y se considera un constructor con tres componentes principales: compromiso, control y reto.
autor: Lic. Beatriz Rodriguez Diéguez
fotografía: Pedro Samayoa