Diferencias de aprendizaje

Es rara la vez que el término "diferencias de aprendizaje" (término que prefiero a dificultades) no ocasione reacciones adversas. Siendo una frase poco entendida e incluso tabú, esta tiende a invocar imágenes asociadas a discapacidad mental o problemas de conducta. Figuras prominentes como Albert Einstein, Leonardo da Vinci o Winston Churchill son personajes que han tenido diferencias de aprendizaje (DDA) y cuyos aportes a la humanidad se debieron porque encontraron una vía alterna para aprender o personas que creyeron en ellos. Las diferencias de aprendizaje (DDA) no son una incapacidad física sino la manifestación visible de la originalidad de los procesos cognitivos de algunos individuos. Afortunadamente, gracias a las investigaciones académicas y un mejor entendimiento de los procesos neurológicos que ocasionan las diferencias de aprendizaje, se espera que las actitudes sociales y profesionales hacia éstas cambien. Como expondrá este artículo, el influjo de información sobre las causas de las DDA y el desarrollo de terapias educativas para contrarrestar sus desafíos, han asegurado que hoy las diferencias de aprendizaje puedan ser transformadas en habilidades para los diversos caminos de la vida gozados por aquellos individuos cuyos procesos cognitivos son tan excepcionales como ellos. La oficina de Educación Iberoamericana define las diferencias de aprendizaje de la siguiente manera: “Una serie de características y de conductas de l@s niñ@s que en forma sistemática interfieren en su capacidad para realizar los procesos empleados en la percepción, en el entender y en el expresarse de forma oral o escrita, a pesar de tener una inteligencia, normal, ligeramente baja o como sucede en muchos casos, superior.” Problemas de Aprendizaje. Beatriz García de Zelaya y Silvia Arce de Wantland. Guatemala: Piedra Santa, 1997.
♦ CADA CEREBRO ES ÚNICO.
Esto implica que cada cerebro es único en la forma en que recibe, procesa, y responde a la información. Una persona con DDA presenta una disfunción marcada al ejecutar éstos tres procedimientos. Tienden a exhibir niveles de receptividad lentos, procesamientos cognitivos incompletos, y reacciones desmesuradas a todo tipo de información; ineficiencias que, tienen un impacto grave sobre su desempeño académico, social laboral y hasta familiar. Finalmente, contrario a la opinión común, las diferencias de aprendizaje en su mayoría son heredadas, pudiendo pasar desapercibidas de generación en generación. Aunque se ha podido demostrar que algunos factores ambientales como las diferencias culturales, estilos de crianza, educación insuficiente e inapropiada y dificultades familiares, pueden aumentar el impacto o manifestación de las DDA. Sin embargo, estos factores, aunque importantes, no son considerados causas de las diferencias de aprendizaje. Las DDA afectan las habilidades para el aprendizaje auditivo y visual, la memoria auditiva y perceptual, las relaciones espaciales y temporales, el pensamiento abstracto visual o auditivo, en el ámbito escolar afectan la lectura, escritura, matemáticas, memoria y dificultad para la comprensión del lenguaje escrito y verbal. Estas diferencias para aprender hacen que las personas tengan un desempeño inconstante, buenos en unas áreas y pobres en otras, un día pueden realizar las tareas otros no, un día traen todos sus libros al colegio, otros no. Si bien es cierto que la base de lo anterior es válido, también significa que est@s niñ@s (o estudiantes) gozan de la oportunidad de aprender diferente porque si el canal visual de aprendizaje está afectado, aprenden por el canal auditivo y/o kinestésico y viceversa. Ante esta realidad es preciso que los maestros permitan que el/la niñ@ hable de lo que aprende y que a la vez tenga espacio para moverse. Teniendo claro estas diferencias se debe evitar tildar a los estudiantes de “inatentos” o “mal portados”. Los encargados de la enseñanza debemos también tomar en cuenta que tendemos a enseñar de la forma que aprendemos, entonces los programas se deben planificar o diseñar incluyendo actividades que incluyan las preferencias sensoriales y estilos de aprendizaje de sus estudiantes (alumnos). David A. Sousa. How the Brain Learns. Londres: Corwin Press, 2001.
♦ TENER UNA DIFERENCIA DE APRENDIZAJE NO ES UNA DESVENTAJA PERMANENTE.
Los individuos con DDA tienden a gozar de un coeficiente intelectual promedio y hasta superior, pudiendo tener habilidades en matemáticas, lenguaje, artes, habilidades motoras, etcétera. Los estudiantes con DDA pueden desarrollarse académicamente dentro de un programa de estudios regular. Sin embargo, puede dificultárseles debido a la imposibilidad de no proveérles un programa educativo mediado que se acomode a sus procesos cognitivos. Esto no significa que el estudiante no reciba una educación académica de calidad, sino que esta sea "diferente". A la par debe de ir la necesidad del cuidado de la autoestima (o autoconcepto) del niñ@, ya que ésta es la primera en ser lastimada cuando el estudiante no rinde de acuerdo a las expectativas de un sistema convencional. Los estudios enfatizan que un mal manejo en el aula como la presencia de amenaza en cualquier grado, impide el aprendizaje observando que las emociones tales como el temor, miedo, enojo, humillación y vergüenza interfieren con los procesos congnitivos, lo cual puede llevarlos a acogerse a la “desesperanza aprendida”, lo que causa un impacto negativo en el aprendizaje.
♦ ¿ACASO SE PUEDE APRENDER CUANDO DUELE? L@s niñ@s que aprenden diferente son individuos con una sensibilidad elevada, en su mayoría resilientes o sobrevivientes a la adversidad. Expresan su inteligencia en forma diferente y necesitan espacios que se adapten a su forma única de aprender. Con ello colaboramos al rescate de los jóvenes que sostienen nuestra Guatemala hoy y a futuro. Las familias de l@s niñ@s que aprenden diferente también necesitan acompañamiento en este proceso para convertirse en nutridoras de la salud emocional y afectiva del niñ@ al comprometerse con el progreso de su hij@ y ayudarle a formar una autoestima saludable.
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