Estos propósitos de año nuevo

TEXTO redacción faceta humana PINTURA Virginia Filip
¿Por qué nos cuesta tanto cumplir esos propósitos que tanto anhelamos conseguir?
Pueden haber varias razones y mirarse desde diferentes ángulos. Una es que realmente no es un propósito que venga de nuestra esencia y venga de una falsa personalidad. También puede ser una muy baja autoestima que nos convence de que no podemos lograrlo. Pero sobre todo es el tipo de disciplina con el que abordamos nuestras vidas. Ya sea que venimos de familias que viven en los opuestos, es decir, demasiado autoritarias y estrictas o donde nos sobreprotegieron convirtiéndonos en inútiles y también hubo negligencia y abandono, el caso es que nos topamos siempre con la sensación de fracaso ante un proyecto que queremos emprender, alguna clase de arte que siempre hemos querido tomar, terminar ese grado académico que tenemos pendiente, pasar más tiempo con nuestros seres queridos, en fin, una interminable lista.
Paralelamente a que uno debe revisar sus metas, primero que sean genuinas y vengan del corazón y no del vanidoso autoengaño y segundo que sean posibles y no demasiado exigentes, hay formas de enseñarnos a ser más disciplinados practicando las artes marciales.
Lo más bello de esto es que estudios confirman que niños que estuvieron aplicando estas doctrinas marciales en su infancia, se convierten en adultos con claridad en sus objetivos, su misión de vida y sus límites. Pueden soñar en grande e ir paso a paso sin caer en la fantasía o lo irracional y adecúan su principio de realidad a metas claras y concisas. Su tolerancia a la frustración se convierte en un nuevo reto a vencer y no tiran la toalla al primer ventarrón.
Un buen propósito para poder llevar a cabo los demás puede ser el aprender artes disciplinarias que nos llene de una filosofía de respeto y compasión por los demás, como el yoga, tai chi, bicicleta en la naturaleza y muchas cosas más. Y así dar seguimiento al descubrimiento de nuestro verdadero propósito en la vida.
Nunca es demasiado tarde para iniciar un arte que desarrolle tu centro motriz. Y aunque tu hij@ tenga tendencias científicas o artísticas, lo estás apoyando con un gran potencial de fuerza de voluntad para lograr sus metas.
Es importante darnos cuenta de que muchas metas las estamos queriendo cumplir para satisfacer a otros y encontrar aprobación. Aquellos que tengan hij@s procuren tener en cuenta ser lo más sensibles posibles para que ell@s puedan encontrar sus verdaderos llamados del corazón y apoyarlos, sin proyectar nuestras frustraciones en ell@s. Tú que eres ya adulto puedes estar padeciendo estas “peticiones” que a veces nuestros progenitores proyectan sobre nosotros. Uno de los mejores propósitos que podríamos tener para este año es encontrarnos con nuestra verdadera esencia. Esto requiere terapia, estudio, ejercicio y equilibrio.
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