Padres contra Maestros

Padres contra Maestros

PADRES CONTRA MAESTROS

Alianzas Estratégicas entre Familia y Escuela

Por Pedro Samayoa Arenales, PsP

“Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”

Albert Einstein

(De niño, Albert se apartaba de sus compañeros y los maestros lo juzgaban de inadaptado. En casa solía componer alguna melodía al piano que luego tarareaba por la calle. Estudiante mediocre, fracasó en los exámenes de ingreso en el Politécnico de Zurich, los cuáles logró pasarlos en la segunda ronda)

Tradicionalmente las relaciones entre padres de familia y maestros, entre familia y escuela, han estado marcadas por el paradigma PADRES CONTRA-MAESTROS CONTRA. En nuestra práctica profesional a lo largo de 35 años hemos escuchado de parte de los padres y madres expresiones como “no me quejo en el colegio porque no quiero que la maestra “lleve mal” a mi hija”. También por el otro lado hemos escuchado expresiones tales como “los padres no colaboran, solo exigen pero no apoyan a su hijo”. 

Las declaraciones anteriores expresadas por padres y maestros  han sido de las más suaves y leves, porque las hay más fuertes y grotescas. 

Es cierto que hay maestras que “llevan mal” a los niños cuyos padres tienen la osadía de cuestionar su capacidad pedagógica y también es cierto que hay padres y madres que pueden llegar a ser francamente insoportables por su prepotencia y falta de tacto para sus relaciones con los maestros. Estos casos son como los dos panes del sándwich, poniendo al niño en el incómodo papel de jamón del mismo (o el queso para los vegetarianos).   Sin embargo estamos seguros que estos casos son los menos y que ambos miembros de la comunidad educativa: padres y maestros, están sinceramente interesados en proporcionar el mayor apoyo posible a los niños en su camino de aprendizaje. Hay maestros que están dispuestos a hacer lo mejor que pueden para acompañar a sus alumnos en el no siempre agradable camino del “aprendizaje escolar”, como también hay padres y madres dispuestos a apoyar a las maestras en sus esfuerzos profesionales no siempre bien recompensados. 

Tanto padres como maestros provenimos de un tronco común: la escuela tradicional. La institución educativa en general en nuestro país ha preferido mantener a los padres y madres lo más alejados posible de la escuela para que no interfieran con “los procesos pedagógicos” y en el mejor de los casos se les permite organizarse para las kermeses y fiestas escolares para la obtención de fondos o para, desgraciadamente, trabajar como maestros sin salario con sus hijos en casa (tareas en casa). Los padres han preferido mantenerse alejados de la escuela confiando en que “los eduquen bien y los hagan ganar los grados” con la esperanza (vana en muchos casos) de que “sean hombres y mujeres de bien”. 

La escuela por medio de sus cuadros directivos, administrativos y docentes, nos hemos colocado en el pedestal de “expertos en educación” olvidándonos de que nuestro conocimiento de los niños y su medio familiar es limitado y pretendiendo tener todas las respuestas para “formar los hombres y mujeres de mañana” (con una institución “para ayer”) La familia, por su parte,  ha delegado en la escuela la labor de educar integralmente a los niños olvidándose de que la institución llamada escuela no es más que la continuación de nuestra propia experiencia escolar y creyendo que haciendo las mismas cosas vamos a obtener diferentes resultados (A.E.)

Tanto padres y madres como maestros, la familia y la escuela, hemos estado separados por mucho tiempo, demasiado. Nos hemos echado las culpas mutuamente de lo que no sale bien y hemos evadido nuestras responsabilidades “echándole la culpa” al otro miembro del paradigma sin darnos cuenta de que quizás las respuestas mas valiosas las encontremos viendo hacia adentro de nuestras propios corazones.  

No podemos seguir educando a nuestros niños y jóvenes con un paradigma que tiene cuando menos un siglo de vida y que ya no responde a los intereses y necesidades de nuestros niños ni de nuestros “futuros posibles”. No podemos educar para mañana viendo hacia atrás. 

Cambiemos el paradigma PADRES CONTRA MAESTROS CONTRA por PADRES CON MAESTROS; hagamos alianzas con la escuela y los resultados serán mejores de los que tenemos.   Busca algunas propuestas en www.facetahumana.com

Algunas ideas para romper el paradigma 

Comunicación entre padres y maestros (adaptado y enriquecido por Pedro Samayoa, PsP) de: http://www.4children.org/news/1100schs.htm

Algunos educadores de padres ofrecen los siguientes consejos para comunicarse con la escuela de su hijo:

  • Conozca al maestro de su niño a principios del año escolar. Tayhesia Darby,  entrenadora de Project AHEAD sugiere: "Simplemente sea amable y hágale saber que está interesado en comunicarse y aprender más sobre lo que pueda hacer usted para ayudar. La mayoría de los maestros aprecia a aquellos padres que están interesados en escuchar y aprender", Si usted está trabajando y no puede visitar la escuela, encuentre otras maneras de comunicarse. Tal vez puede pedirle a los abuelos o a otra persona cercana al niño que vaya a la escuela. También pueden enviar un correo electrónico, una nota o dejar un mensaje telefónico para el maestro de su niño, explicando sus horarios y pidiéndole al maestro que llame. Utilice el correo electrónico o los espacios para mensajes de la pagina web de la escuela. La AGENDA escolar es también un método muy practico y útil.
  • No deje que las diferencias (de idioma, de criterio…) sean un obstáculo para involucrarse en la escuela.    Siempre habrán diferencias, especialmente en un programa bilingüe o multicultural. En escuelas en donde los padres tienen puertas abiertas regularmente habrán oportunidades para desencuentros y equívocos tanto con otros padres como con maestras. No deje que eso lo desanime. Trate de mantener una relación cordial y abierta con todos los miembros de la escuela. Así se asegura un buen nivel de comunicación.
  • Prepárese bien para la reunión padres-maestros. Lo más importante, por supuesto, es ir a la cita. A lo largo del año escolar, mantenga una lista de preguntas y preocupaciones que le gustaría compartir con el maestro. Hudz también recomienda hablar con su niño antes de la conferencia, para preguntarle si hay alguna cosa que le gustaría compartir con usted.
  • Si existe algún problema, siga la línea de “mando”. Es importante que primero discuta cualquier problema existente con el maestro de su niño y tratar de trabajar juntos para encontrar una solución, dice Valerie Stewart, madre de una niña de diez años y presidenta de la PTA de una escuela de Fremont. Si eso no soluciona el problema, el próximo paso sería el coordinador académico de la escuela o el director asistente, luego el director, luego el consejo directivo o consejo escolar. Fuera de estas instancias ya están las autoridades de la junta escolar departamental o de distrito del Ministerio de Educación.  "Si usted sigue el protocolo", dice Hudz, "se ganará el respeto de la escuela" y además evitará conflictos que solamente ensanchan mas la brecha de comunicación.
  • No olvide que usted es el experto en su propio niño. Algunos padres se sienten intimidados al hablar con sus maestros por el nivel de aprendizaje o educación. Pero dice Guiza, "No deje pasar ninguna preocupación sin discutirla con el maestro de su niño. Usted conoce a su niño mejor que nadie"…y no deje las cosas al tiempo. Todo se resolverá mejor si la comunicación es inmediata y no se deja para el final del ciclo escolar. 

Para los maestros y la escuela

  • Evite hacer sentir a los padres que “ellos tienen la culpa del problema” y menos aún achaque al niño la responsabilidad. En cualquier dificultad del niño siempre hay una responsabilidad compartida entre la escuela y la familia. Es ético y profesional admitir los errores de la escuela y los maestros. Nadie espera que el maestro sea perfecto ni lo sepa todo.
  • Mantenga una comunicación fluida y constante con los padres de sus alumnos. Ellos pueden ser los mejores aliados en su trabajo y usted puede contar con ellos como “maestros auxiliares” o expertos en determinados temas.
  • Evite etiquetar a los niños. Separe al niño de sus dificultades. Muchas veces los diagnósticos psicológicos o psicopedagógicos constituyen una barrera psicológica para la superación del problema.
  • Evite “dar quejas” o reportes negativos a los padres frente a sus alumnos.
  • Nunca se enganche con actitudes agresivas o poco tolerantes de algunos padres. Si tiene la suerte de tener padres con estas conductas busque apoyo en otros colegas, en la dirección y “agradezca la lección de humildad y tolerancia” que le proporcionan estas personas.
  • Huya de la Sombra de Omnipotencia (Jung) que se asocia con cualquier posición de poder!!!!

 

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