Stonehenge
TEXTO Redacción FH IMAGEN de Archivo
Más que un rito al SolUn lugar místico, enigmático, misterioso, ubicado en el suroeste de Inglaterra, cerca de Amesbury en Wiltshire, Gran Bretaña, considerado por algunos como una calculadora celeste, con una precisión irracional para calcular eventos astrológicos. Fue usado por civilizaciones antiguas para calcular calendarios, eclipses y desastres naturales, entre otros. Stonehenge representa el sol, la luna y los doce dioses del zodíaco. El sol y la luna representan poder. Este milenario lugar forma un círculo de enormes piedras enterradas en el suelo. En su interior otro círculo de piedras azules que encierra dos herraduras que simbolizan la luna menguante y en el centro la Piedra del Altar. El círculo es considerado desde la antigüedad como un espacio de protección. La disposición en círculo de este monumento marca una separación entre lo sagrado y lo profano, lo que hay que venerar dentro de él y lo que queda fuera, es para desechar. El símbolo del anillo representa poder. En uno de los círculos se encuentran unos agujeros denominados de Aubrey en honor a unos de los primeros investigadores del fenómeno en 1650. En estos agujeros hay restos humanos calcinados, por lo que se considera a Stonehenge como lugar donde se llevaron a cabo ritos fúnebres, relacionando estos agujeros con entradas al más allá. El tiempo transcurre y ha perdido su forma original, es fácil imaginar que era un lugar sagrado de un poder inigualable, escenario mágico donde se han desarrollado rituales que manifiestan una clara necesidad de conectar nuestra humanidad con la espiritualidad, la magia, la energía universal que solo lugares como Stonehenge pueden ofrecer. Alrededor de éste monumento alineado de acuerdo a lo dictado desde el cielo se conocen historias de sanación física. En el pasado consideraban estos monolitos milagrosos, capaces de transmitir sus poderes curativos al agua. También existen historias que intentan explicar que no era más que una zona de resguardo para cazadores de bestias salvajes del entonces. No es para menos, Stonehenge tiene cerca de cinco mil años de existencia y no fuera el lugar de poder que es, sino emergiera de éste tanta controversia. Sea cual sea la raíz de su origen, su finalidad de construcción, Stonehenge es sin lugar a dudas, un lugar lleno de cultura y un punto de partida para aquellos que deseen constatar las grandezas de las que los seres humanos son capaces. Todo a nuestro alrededor tiene diferentes vistas, estas dependen de nuestra situación emocional, intelectual, espiritual o motriz. Se acerca el solsticio de verano y este 22 de junio puede ser tu oportunidad para darte el placer de renacer en ti. Abriéndote a nuevos despertares y formas de crecimiento que fluyan y estén en armonía con el universo… con tu universo. La celebración de los solsticios de verano se relacionan con el fuego considerado un elemento mágico a través de la historia. El fuego también representa fertilidad. El fuego que acaba con lo viejo y da espacio para lo nuevo. Aquí se unen círculo y fuego, creando un espacio de protección. La zanja que delimita Stonehenge representa ese círculo y el sol que cae sobre la Piedra del Altar representa el fuego. Durante este evento, el solsticio de verano, el sol descansa sobre el Altar central del monumento de forma exacta. John Michell, experto británico en temas esotéricos, sostiene que Stonehenge fue “templo cósmico dedicado a los dioses del zodíaco, que representa la cosmología ideal, la imagen perfecta y completa del universo”. Los Druidas le daban la bienvenida a este fenómeno entonando arpas y trompetas. Lanzaban hojas de roble al aire, quemaban incienso y entonaban cánticos y salutaciones. Si tu próximo viaje en consciencia incluye Inglaterra, no te olvides de solicitar a tu agente de viajes una visita a Stonehenge, donde sin duda te maravillaras con la precisión matemática de los conocimientos que esta civilización tenía en cuanto a cálculos astronómicos, puestos de manifiesto en este singular atractivo turístico. Las verdes llanuras que conforman este complejo y sus hermosas puestas de sol y amaneceres sin comparación, se convertirán en el mayor deleite para la vista. Stonehenge ayudará al viajero a encontrar en conciencia tolerancia para su persona, nuevas formas de ver lo que ya ha visto. Viajar es una sutil escuela de aprendizaje cuyas enseñanzas trascienden el tiempo, el espacio y logra una catarsis permanente en nosotros.
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